22:45 hs. — PERSPECTIVA: Damián.
Risas, música, alcohol, griterío y vecinos llamando a la puerta para que nos callásemos. Algún toque de atención de la policía quizás, o tal vez gritos de la calle invitándonos a irnos a tomar por el culo. ¿Fiesta, desnudos, descontrol y mujeres? Bueno, no lo sé. Probablemente eso ya fuera mucho. El caso era que me imaginaba cualquier cosa para esa noche menos lo que estaba resultando.
—¿Y si nos lo llevamos de putas? —escuché de pronto.
—Pues no sé qué decirte.