00:15 hs. — PERSPECTIVA: Damián.
—Ya te vale, guapa... Un rato más y nos íbamos de putas.
—¡Lo siento, chicos! ¡De verdad! Mis amigos me acaban de liberar recién ahora... Espera, ¿de putas?
—Te está vacilando, Clara... —dije yo, desde el sofá.
Ahí seguía, más deprimido que el carajo, recostado boca arriba en aquel sillón donde a saber cuántas mujeres se había tirado Cristian en él. Lugar en el que, por cierto, pretendían que yo me acostara con Clara esa misma noche. Cosa que, por más ganas que