14:45 hs. — PERSPECTIVA: Laura.
—¿Se puede saber por qué cojones es tan grande este puto aparcamiento?
—Porque funciona para dos edificios de más de diez pisos cada uno, niña
—Vuelve a llamarme niña otra vez y te juro que te meto una patada en los huevos, gilipollas.
—¿Podemos tranquilizarnos, por favor?
¿Que quién me había mandado a meterme ahí? Pues nadie, lo había hecho porque era tonta. Ni el imbécil de Damián ni ninguno de esos niñatos valían tantos dolores de cabeza juntos. Y mucho menos