20. Crónica de un Sacrificio Anunciado
Amir suspiró, sentándose frente a ella. El fuego de la chimenea proyectaba sombras que hacían que sus rasgos parecieran más duros.
—Porque la policía también estaba en la nómina de Varga. Tu padre no era un santo, Elena. Era un hombre de negocios que se vio envuelto en algo más grande que él. El "Proyecto Phoenix" no era solo dinero; era una base de datos de los pecados de cada líder político en el Mediterráneo. Tu padre guardó los archivos como un seguro de vida. Pero Varga se enteró.
Amir