CAPÍTULO 62 — Nos vamos de Luna de Miel.
Dos días después de la noche de bodas, la habitación estaba en penumbra.
Amelia estaba sentada frente al tocador, aplicando con delicadeza el último paso de su tratamiento nocturno. Su reflejo mostraba una mujer serena… distinta. Más luminosa. Más segura.
La puerta se abrió suavemente.
—Hola, mi amor.
Ella levantó la mirada a través del espejo.
—Llegaste tarde… ¿todo bien en la empresa?
Erick cerró la puerta detrás de él, aflojándose la corbata.
—Sí, amor. Solo tenía que dejar todo listo con Mi