La fiesta se desarrollaba con naturalidad, envuelta en luces cálidas, música suave y risas que llenaban cada rincón de la mansión.
Los cuatro recién casados estaban al centro de la pista. El vals comenzaba y por un momento… Parecía que flotaban.
Los movimientos eran perfectos, sincronizados, elegantes… como si el tiempo se hubiera detenido solo para ellos.
Las telas de los vestidos giraban en el aire, los trajes impecables marcaban cada paso, y las miradas… Las miradas lo decían todo.
Amor, dev