La mañana pasó volando, como si el tiempo también estuviera ansioso por llevarlos lejos.
Erick vestía una polera clara y jeans oscuros; se veía relajado, pero en la forma en que apretaba las maletas dentro del maletero había algo de emoción contenida. Cerró el auto y levantó la vista justo cuando Amelia bajaba las escaleras.
Irradiaba felicidad.
El vestido ligero se movía con el viento suave de la mañana y su cabello caía libre sobre los hombros. Sonreía… pero en sus ojos había esa pequeña somb