Mauricio estaba lleno de dudas, desconfiaba hasta de su sombra, estuvo una semana distanciado de todos, y no atendía ninguna llamada.
Román y Aline se sentían realmente preocupados.
—¡Que te parece lo que nos pasó, tanto nadar para morir en la orilla!—espeta Román.
—¡Es que todavía no salgo de mi asombro!—Aline abre los ojos mientras ordena unos documentos de oficina.
—¡Me preocupa demasiado Mauricio por ser mi amigo y Reishel por qué es mi hermana aunque ella no lo sabe!
Kathlyn se acerca