Regina antes de que le dijeran algo, ya tenía todo listo para cuando vinieran Marcela con su hijo Mauricio.
Primero llegó Marcela que camina lentamente y apesadumbrada….
—¿Cómo está todo señora Marcela, como se siente Mauricio?
Triste y acongojada responde…
—¡Muy mal Regina, está devastado!...y las dos levantaron la vista a la par cuando escucharon los pasos de Mauricio; Regina no perdió tiempo….
—¡Le prepare un estofado como a usted le gusta señor Mauricio y este te de manzanilla con limón