Ilein se encontraba en la Villa Moretti, rodeada de un aire fresco que entraba por las ventanas abiertas, trayendo consigo el aroma dulce de las flores del jardín. Era un refugio de paz, un lugar donde su mente podía descansar, lejos de las sombras que habían marcado su vida en los últimos meses. Joana, la vigilaba con el cariño, asegurándose de que estuviera bien cuidada y atendida. Ilein pasaba las mañanas en el salón principal, sentada junto a la ventana, observando cómo las flores se meci