Han pasado tres meses desde la boda de Camila y Toni, y desde que las rejas de la cárcel de Milán cerraron tras Alessandro Conti. Por precaución, la luna de miel fue pospuesta indefinidamente –nadie quería correr riesgos con las amenazas que empezaban a llegar desde la prisión, aunque aún no eran tan directas como la carta que alcanzaría a Ilein días después. Aun así, la familia Moretti se empeñaba en llenar sus días de alegría y momentos compartidos, porque sabían que la unión era su mejor def