El sol de Milán iluminaba el recinto donde se preparaba la presentación de la colección de Ilein. Apenas eran las seis de la mañana, pero todo el equipo de los Moretti ya estaba en su puesto: Florencia revisaba los vestidos finales junto a los estilistas; Marcelo coordinaba con la policía y los profesionales internacionales en los puntos de seguridad; Máximo supervisaba el montaje del escenario de cristal y acero que Ilein había diseñado, y Camila –aunque con restricciones médicas– ayudaba a or