El Teatro alla Scala seguía vibrando con la energía del éxito del Proyecto de la Seda. Los aplausos del desfile aún resonaban en los muros, mientras los invitados se mezclaban en el foyer, comentando el despliegue de tejidos y la elegancia de cada creación. Ilein se mantenía cerca del escenario, saludando a colaboradores y amigos con una sonrisa que reflejaba la emoción que la invadía.
La voz del presentador se hizo oír nuevamente, invitando a todos a acompañar la clausura oficial del evento: