Mundo ficciónIniciar sesiónDos almas destinadas a estar juntos... Pero antes deberán luchar con todas sus fuerzas. Ellas apenas cumplió la mayoría de edad él es un hombre mayor y está casado. Sin embargo la atracción que siente el uno por el otro será más fuerte.
Leer másSam GreggLa perra maldita de Thelma Cook intentó seducirme para luego robarme y la muy imbécil creyó que se salió con la suya.¡Qué ilusa!Por lo que veo su noviecito no le advirtió con quién se estaba metiendo.Pronto sabrán que fui más astuto que ellos (cuando ellos van yo ya volví)Todavía recuerdo cuando la pinté.¡Dios…! Cómo me recordaba a Gema, son tan parecidas, aunque ella es el lado malo y salvaje todo lo contrario a Gem. Aunque usó todas sus armas de seducción no pudo lograr lo que pretendía, que era tener sexo conmigo. Pero cuando se recostó en la cama desnuda para poder pintarla y comenzó a tocarse por poco enloquecí, la muy desgraciada lo hacía tan bien, no sé cómo hice para mantenerme frío y distante con ella.Tal vez el parecido increíble que tiene con Gema es lo que me confunde y me hace delirar de solo verla.Me aterra pensar que las dos hermanas están provocando un caos en mi mente.Ella sabe que por poco caigo en su seducción y lo va a seguir utilizando a su favo
Gema CookFue un trago tan amargo despertar aquella mañana con los gritos de Natalie... Y al ver la cuna vacía de Aidan, sentí un dolor en lo profundo del alma.Por primera vez ví vulnerable a Sam, sentí que él no tenía ni la más pálida idea de dónde empezar a buscarlo. Me sentí realmente perdida, porque Sam me daba seguridad y al verlo tan devastado no lo podía creer.Admito que conocí otra faceta de Sam que no conocía ¿será que tiene otros lados que todavía no conozco?Siempre tuve dudas y muchas incógnitas respecto a su vida. Si bien él siempre está dispuesto a aclararme las dudas, siento que una parte de mí huye de lo que él pueda revelarme. En las noches se me hace cada vez más difícil conciliar el sueño. Tanto así que empecé a tomar pastillas para dormir. Realmente lo necesitaba, las intensas pesadillas que de por sí las tengo habitualmente, esta vez se intensificaron. ¡Qué extraño es todo esto!Volví a soñar nuevamente con Alan que me secuestraba y no podía parar de gritar
Alan whiteDije que tomaría venganza tanto de Sam Gregg como de Víctor Allen. Estoy realmente indignado, el mafioso más peligroso de Texas, en quien confíe que haga un buen trabajo, me defraudó. Cumplió simplemente la mitad del trato, luego hizo lo que quiso y no porque no sea alguien de palabras sino que su víctima tuvo más poder que él ¡Lo conquistó! Nadie movió el piso de Sam Gregg ¡Nunca! y tuvo que aparecer ella y cambiarlo todo. Debía asesinarla y le perdonó la vida y a Víctor lo dejó libre. Le pagué una fortuna, dinero que le robé a Eduardo.Me jugué la vida con lo que hice y me sigo arriesgando aparecí frente a él para revelar toda la verdad a Gema, me entregué servido en bandeja a un solo paso de recibir un tiro de su parte. Si no fuese que tenía un plan ya estaría muerto. Su constante maltrato hacia mi y hacia Elena ya no lo soportaba, ni siquiera en los momentos que debía hablarme bien lo hacía, siempre me mandaba a llamar y era llevado a las rastras por sus hombres.
Victor AllenEstoy ante dos mujeres hermosas... de eso no hay duda. Amo a una de ellas y tengo la suerte de que ella a mi tambien, pero por circunstancia de la vida no podemos estar juntos Mi agonía es diaria de saber que no la tengo.Y con Thelma... Cómo explicarlo, nos sentimos terriblemente atraídos.Debo admitir que me siento un poco mal. Y no por mi, sino por ella, no quiero que piense que la usé. De ninguna manera pretendía eso, solo que... no lo sé...amo a Gema pero...¡Dios! Ella me gusta tanto y no lo puedo evitar.Su belleza es increíble, aunque no puedo hablar de amor hacia ella. Cuando la tenía en mis brazos aquella tarde en mi auto. Fue algo muy loco, no quería dejarla ir quería recorrer su cuerpo una y otra vez. Nos olvidamos de las horas y no nos dimos cuenta que había amanecido.Sin embargo no quisimos entrar al departamento, estábamos bien allí dentro. Por supuesto que se lo pregunté, pero ella no aceptó. No podía dejar de besarla y no precisamente en su boca.





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