Es de madrugada, y una vez más estoy desvelada. Alan duerme a mi lado, y mientras lo observo, no dejo de pensar qué hago con él. Lo miro dormir, pero en mi mente solo puedo imaginar a Víctor ocupando su lugar.
El plan con Rubén salió bien: Alan no se cruzó con Víctor. Por suerte, trabajó hasta tarde y ni siquiera notó que no estuve en casa.
Él solo me busca para tener sexo, ni una sola muestra de cariño… nada.
¿Cómo puedo acostumbrarme a esto? ¿Hasta dónde voy a resistir?
Pasada la medianoch