Confieso que muero por escuchar de sus labios todo lo que siente por mí. Ayer me protegió como una fiera… ¿por qué lo hizo? Estoy segura de que hay algo más, que no fue solo un gesto de cortesía. Creo que a los dos nos cuesta reconocer lo que estamos empezando a sentir.
Yo, al menos, ya sé cuánto deseo estar con él.
Nunca imaginé sentir esto. Lo conozco desde hace tantos años y, justo ahora —después de casarme con Alan— todo cambia. Sé que es un hombre prohibido, y no quiero herir a nadie, per