El video se publicó a las siete de la noche.
Alejandro lo subió personalmente a las redes oficiales, a mi cuenta, a la página de la casa de moda.
No hicimos campaña, no añadimos etiquetas, no pagamos promoción.
Solo dejamos que hablara.
—Listo —dijo él al darle “publicar”.
Yo sentí que mis rodillas perdían fuerza.
Había grabado videos antes: promocionales, entrevistas cortas, detrás de cámaras…
Pero ninguno había sido una defensa de mi alma.
El silencio tras la publicación fue abrumador.
Lucía,