El estudio estaba en silencio aquella noche.
Solo se escuchaba el sonido lejano de la lluvia regresando contra las ventanas y el roce suave de mi lápiz sobre el papel.
Seguía dibujando.
Y eso, aunque pareciera pequeño, significaba muchísimo.
Porque antes crear se sentía como una obligación constante. Cada boceto tenía presión encima. Expectativas. Miedo de no ser suficiente.
Ahora no.
Ahora había momentos como este donde simplemente disfrutaba hacerlo.
Alejandro seguía en el sofá del estudio ho