Las cosas pequeñas empezaron a quedarse conmigo más tiempo.
El sonido del café por las mañanas.
Las conversaciones sin prisa.
Las noches tranquilas en casa.
La sensación de entrar a un lugar sin cargar tensión en el cuerpo.
Antes esos momentos me parecían insignificantes.
Ahora entendía que, en realidad, eran el tipo de cosas que construían una vida.
…
Aquella semana pasó más rápido de lo normal.
Las reuniones para la expansión internacional seguían avanzando y el equipo entero estaba trabajand