El amanecer en el Almacén C-19 no tenía nada del lujo del penthouse de Spencer. La luz gris del sol se filtraba a través de las rendijas de metal, iluminando el polvo en el aire y la silueta agresiva del Huayra.
Desperté acurrucada en el asiento del pasajero, cubierta por el mono de trabajo de Rogue. Él estaba despierto, sentado al volante, su perfil oscuro bajo la capucha, observando algo fuera de la ventana.
Me moví y él se giró. Sus ojos, aunque parcialmente ocultos, transmitían una calma pe