Capitulo 53. Noventa Segundos
El Museo de Arte Industrial era una catedral de hierro forjado y cristal, un monumento a una época de poder y ambición que ahora albergaba a los descendientes de esos mismos titanes. El aire estaba cargado con el murmullo de conversaciones discretas sobre fusiones y adquisiciones, el tintineo de copas de champán y una nube casi asfixiante de perfume caro. Para el centenar de invitados, vestidos con sus mejores galas, era una noche de caridad y postureo, una danza de poder y apariencias. Para Is