El amanecer se derramaba sobre el territorio Blackthorn como oro líquido, bañando los árboles y las cabañas con una luz que prometía un nuevo comienzo. Brianna observaba desde la ventana de la cabaña principal, sus dedos rozando el cristal frío mientras su mente vagaba entre recuerdos de lo que había sido y lo que ahora era: una loba, una compañera, una Alfa.
Su transformación había sacudido los cimientos de la manada. Algunos la miraban con asombro, otros con respeto recién descubierto, pero p