La noche caía sobre el territorio Blackthorn como un manto de terciopelo negro. Brianna observaba la luna creciente desde la ventana de su habitación, sintiendo un extraño tirón en su interior, como si el astro plateado tirara de hilos invisibles atados a su alma. Llevaba días evitando a Damien, y él parecía hacer lo mismo. El silencio entre ambos se había convertido en un abismo que crecía con cada hora.
Se abrazó a sí misma, intentando contener el temblor que sacudía su cuerpo. Desde el incid