C35. Atrapada.
Florella Francesca Ferrari
La fiesta era un despliegue de perfección que me revolvía el estómago. Giovanni caminaba entre los pocos invitados, socios comerciales y sus esposas de sonrisas tensas con la arrogancia de un rey que ha pacificado su territorio.
Se veía imponente, con su camisa de lino blanco abierta en el cuello y esa mirada que parecía decir que el mundo entero estaba bajo su control. Pero yo, mientras sostenía una copa de champán que solo acercaba a mis labios para fingir, sentía q