C65. El fin del pacto sagrado.
Giovanni Ferrari
Después de hablar con Alicia, salí decidido de la oficina con pasos pesados, pero firmes, para hablar con Francesca.
El maletín me pesaba en la mano como si llevara piedras, aunque solo contenía mi determinación. Crucé el vestíbulo del Grupo Ferrari ignorando los saludos de los empleados. No estaba para cortesías. El cielo sobre Palermo se había teñido de un gris plomizo, casi negro, reflejando exactamente cómo me sentía por dentro.
Subí a mi coche y arranqué. No puse música. N