Capítulo 7. Escándalo.
El ascensor subió los treinta pisos en un silencio que zumbaba en los oídos de Olivia.
Las puertas de acero se abrieron directamente al ático.
No había recibidor. Solo un espacio inmenso, de techos de doble altura y paredes de cristal que mostraban la ciudad iluminada a sus pies. El lugar gritaba poder, dinero y una soledad absoluta.
Liam Cross la esperaba.
Estaba de pie junto a la barra de mármol negro, de espaldas al ascensor. Se había quitado el saco y la corbata. La camisa blanca, desabroch