Capítulo 16. No tiene sentimientos.
El silencio que siguió a la amenaza de Adelaida fue sepulcral.
—Si no hay anillo para Margareth el sábado —remató la anciana, golpeando el bastón rítmicamente contra el suelo—, el próximo lunes a primera hora vendo mis acciones. Te arruino, Liam. Te quito la empresa, te quito el edificio y te dejo en la calle con tus dos "amigas" pobres.
Adelaida se giró hacia Olivia con una sonrisa de depredador satisfecho.
—Disfruta tu cena, niña. Es la última.
La anciana caminó hacia el ascensor, con Margare