Capítulo 17. Sangre y negocios.
El timbre del ático sonó.
El sonido interrumpió la advertencia de Lucas como un disparo.
Olivia y Lucas se giraron hacia la puerta. Liam, que seguía mirando por la ventana, se tensó.
—Es ella —dijo Olivia, sintiendo un nudo en el estómago.
Claritza. La inocencia entrando al matadero.
Liam se terminó el whisky de un trago.
—No tengo paciencia para visitas sociales —gruñó, dejando el vaso vacío sobre la mesa manchada—. Ocúpate de tu hermana, Olivia. Y mantenla lejos de mi despacho. Tengo qu