Capítulo 107. No te voy a soltar.
El golpe de realidad le dio directo en la cara a Claritza. Le cortó el oxígeno de tajo. Las rodillas le fallaron por un microsegundo. Una de sus hermanas menores. Su sangre. La niña que juraron proteger. Defendiendo a un sicópata, a un hombre que no tenía nada bueno y aparte de eso, estaba esperando un hijo de ese monstruo.
Claritza dio un paso hacia atrás. Chocó contra la pesada mesa de centro de mármol negro. Levantó la mano derecha. Golpeó la superficie de piedra con el puño cerrado.
El impa