Capítulo 119. Necesidad de huir.
El seguro electrónico de la puerta hizo clic.
Andrés Alcázar la dejó sola.
Lidia se quedó en el suelo de mármol. El frío de las baldosas le traspasó la tela del vestido de punto.
Miró los pedazos de plástico negro en el suelo. El teléfono satelital estaba totalmente destruido. Su única conexión con el exterior estaba muerta. Su única conexión con Claritza y Olivia había desaparecido.
Las lágrimas le mojaron las mejillas. Respiró por la boca con fuerza. El pánico le oprimió el pecho.
Pero el mie