Capítulo 122. Rastro de sangre.
La táctica de sigilo murió en el acto.
Ya no había necesidad de esconderse ni de cuidar el ruido.
Liam salió de su cobertura tras el tronco grueso del pino. Se puso de pie de un salto. Levantó el rifle de asalto y lo sujetó con firmeza.
—¡Avanzamos! —ordenó Liam. Su voz cortó el viento helado—. ¡Rápido!
Olivia no esperó una segunda orden. Salió detrás de él de inmediato.
Lucas y Claritza rompieron la formación de retaguardia. Se emparejaron con ellos.
Los cuatro, junto con los demás hombres, em