Capítulo 105. Rendición de acero.
El cinturón de cuero negro golpeó el piso de mármol. Un sonido seco en la penumbra del despacho.
Liam tiró el pantalón de combate de Olivia a un lado. No tuvo paciencia. Ella le arrancó la camisa de los hombros.
Piel contra piel. El frío del cristal del escritorio chocó contra la espalda desnuda de Olivia. Ella arqueó la columna de inmediato. Soltó un gemido ronco desde el fondo de la garganta.
Liam no le dio tregua. Agarró sus caderas con las dos manos. Apretó los dedos contra su piel. La acer