Capítulo 104. Demuéstralo, Cross.
—¿Me estás ordenando casarme contigo, Cross? —preguntó ella. Su voz sonó grave. Peligrosa. Aceptando el reto de su macho alfa.
—Te lo estoy pidiendo —corrigió él.
Acercó su rostro al de ella. Sus respiraciones agitadas chocaron en la oscuridad del despacho. Rozó su nariz contra la suya. Sus labios casi se tocaron.
—Nos casamos esta misma semana. En silencio. Sin excusas. Sin esperas. Llevas mi anillo, duermes en mi cama y eres la reina de mi corazón. ¿Entendido?
Lidia, la traición, el dolor po