Capítulo 103. Eres mía.
Liam le agarró la mano izquierda con fuerza. No fue un roce suave. Fue un agarre posesivo. Tiró de ella hacia la inmensa puerta doble de la entrada de la mansión.
La nuca de Olivia rozó la carrocería blindada de la camioneta antes de separarse.
Caminaron rápido por la piedra caliza de la entrada. Liam puso el código numérico en el panel táctico de la pared de cristal con una sola mano libre. El seguro electrónico pitó en verde. La pesada puerta de roble oscuro se abrió hacia adentro.
Entraron a