Mundo ficciónIniciar sesiónLa náusea llegó antes que la luz.
Clara lo sabía ya, después de seis semanas, con la resignación de quien aprende a convivir con un calendario que el cuerpo impone sin consulta. Primero el olor a aceite de oliva calentado en la cocina de abajo, denso y antiguo, impregnado en las paredes de piedra de la villa como si llevara siglos ahí. Luego la presión detrás del esternón. Luego el momento decisivo en que debía elegi







