Mundo ficciónIniciar sesiónEl frío llegó antes que la luz.Clara lo notó cuando el carruaje cruzó el último tramo de colinas antes de la costa, ese momento preciso en que el aire cambia de textura y el viento adquiere el peso específico del mar. No era el frío de Londres, que era gris y sucio y olía a carbón, sino algo más antiguo, más honesto. Sal. Hierba mojada. La promesa vaga de otro lado.
Isabella dormía recosta







