Mundo ficciónIniciar sesiónLa sala del Old Bailey guardaba el tipo de silencio que precede a los terremotos: una quietud tensa, casi física, que se asentaba sobre los hombros de cada persona presente y les recordaba, con cruel precisión, cuánto podía cambiar el mundo en el espacio de una sola palabra.
Clara contó los pasos del ujier desde la puerta lateral hasta el estrado. Doce. Los mismos doce que había contado durante los cuatro recesos anteriores, durante las interru







