Mundo ficciónIniciar sesiónEl contrato descansaba sobre la mesa de caoba como una serpiente dormida, esperando el momento preciso para atacar. Papel crema de alta calidad, tinta negra impecable, sellos notariales que databan de antes de mi nacimiento. Veintiséis años. Había sido vendida antes de siquiera existir.
Marcus Terán permanecía de pie junto a la ventana, observando el jardín con esa calma depredadora que Catherine habría admirado. Vestía un traje d







