Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio en la cabaña de Escocia era tan denso, tan pesado, que parecía tener peso físico presionando contra mi pecho. Podía sentir el latido de mi corazón retumbando en mis oídos, cada pulsación marcando los segundos que pasaban mientras esperábamos que Adrian pronunciara el nombre que cambiaría todo.







