Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl reloj marcaba las diez de la noche y la ciudad de Milán parecía estar envuelta en una calma engañosa. Matteo se encontraba en su oficina, la luz tenue del escritorio proyectando sombras sobre las paredes llenas de diplomas y reconocimientos. Frente a él, una montaña de expedientes que esperaban su atención, pero su mente no podía concentrarse. Sobre el escritorio, una vieja fotograf&







