Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl silencio en el pequeño departamento donde Matteo y Aurora se refugiaban era casi insoportable. Había una tensión acumulada, como una tormenta a punto de estallar. Aurora estaba sentada frente a la ventana, mirando la ciudad que se extendía más allá. La luz del atardecer teñía los edificios de un naranja cálido, pero en su interior solo había una fría sensación







