Mundo ficciónIniciar sesiónAlgo no estaba bien, los agentes que custodiaban el oficio de Marisol habían desaparecido, Francesco llegó antes del mediodía. La puerta estaba cerrada, como siempre, giró la llave e ingresó rápidamente; dentro, todo parecía en orden, como si la joven acabara de salir por unos minutos.
- “Marisol”, llamó él, con un tono que mezclaba sorpresa y preocupación. “¿Estás ahí?” El eco de su voz recorrió la sala vacía. Nada respondió. Las luces apag






