Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl placer que sintieron que algo soberbio, como si todo lo que habían contenido desde que se conocieron había estado aguardado el momento de desbordarse en caricias ansiosas y besos frenéticos.
Francesco acarició su rostro, con una ternura inesperada después de tanta furia. - “Ya no hay marcha atrás”, susurró con los labios aún sobre su piel. Marisol sonrió satisfecha, rozando su boca contra la de él. - “Nunca






