Mundo ficciónIniciar sesiónLeonardo volvió al jardín todavía con el gesto endurecido. Había bebido de más, pero la furia lo mantenía sobrio. Mariano lo notó enseguida esa mandíbula apretada, esa manera de acomodarse el saco como si quisiera borrar con las manos el rastro de lo que acababa de decidir.
- "¿Todo bien?", preguntó Mariano con falsa inocencia, acercándose a él. Leonardo soltó una sonrisa breve, pero con expresión siniestra. - "Una






