Cap. 13. Una chispa de amor verdadero
El calor del sol caía fuerte aquella tarde. Caroline, que en el pueblo todos llamaban Paulina, luchaba con una cubeta de agua que se le resbalaba entre las manos. El pozo estaba a pocos metros, pero cada paso parecía más pesado que el anterior. El sudor le corría por la frente y, aun así, sentía que cargar aquella cubeta era una forma de probarse a sí misma, de convencerse de que podía con todo, aunque estuviera sola.
- "¿Quiere que te ayude?", la voz de Mariano la sorprendió.
Él apareció c