Mundo ficciónIniciar sesión—¿Mandaste a alguien a mi apartamento? —lo enfrentó, su voz cargada de una mezcla de furia y temor—. ¿Fuiste tú quien mandó a alguien a mi departamento hace unas noches? —repitió con más firmeza esta vez. Necesitaba respuestas, algo claro y preciso.
Él sonrió, pero no era una sonrisa reconfortante. Era oscura, casi burlona, cargada de una arrogancia que la hacía sentir vulnerable.
&mdas







