La noche caía con una frialdad que se filtraba hasta los huesos, envolviendo Crestview en un manto de sombras. El Oblivion Lounge, usualmente vibrante, estaba más tranquilo esa noche, lo que hacía que los movimientos dentro del club fueran más fáciles de notar. Emilia, ocupada sirviendo bebidas y evitando las miradas penetrantes de los clientes más atrevidos, no podía ignorar un murmullo que provenía de una esquina apartada. Su corazón dio un vuelco al reconocer la voz firme y autoritaria de Al