21. ¿Nuevos aliados o nuevos enemigos?
El tintineo del celular rompió el silencio pesado de la habitación. Shaya abrió los ojos de golpe, con el corazón acelerado, como si aquel sonido la hubiera arrancado de un sueño en el que aún habitaban sombras. Miró la pantalla con desconfianza un número desconocido.
Dudó unos segundos, el pulgar temblando sobre el botón de aceptar la llamada. Finalmente, deslizó la pantalla.
—¿Hola? —su voz salió baja, cautelosa, como si temiera que al responder invocara a alguien que no quería escuchar.
Hubo