22. La Oferta Velada
La velada en aquel club exclusivo parecía diseñada para convertirse en un tablero de ajedrez. Las luces eran tenues, bañando de dorado los rostros de los presentes, mientras la música suave de un piano recorría el aire como un perfume elegante y calculado. Shaya, con su vestido de seda negra que delineaba sus curvas con un aura de misterio, se encontraba entre tres hombres que no solo imponían con su presencia, sino que tenían el poder de torcer el destino de quienes se cruzaban con ellos.
Ren,