100. batalla campal - Epílogo
El viento azotaba con fuerza la carretera mientras los últimos rayos del sol se filtraban entre las nubes grises. Eryx mantenía el volante firme, con los ojos fijos en el camino, mientras Shaya se aferraba a su brazo, respirando entrecortadamente. Claudia los había perseguido sin tregua, su auto negro recortándose como una sombra amenazante entre los últimos coches del tráfico. Las balas que rebotaban cerca de ellos hacían que el corazón de Shaya latiera con violencia, y la adrenalina recorría t